martes, 3 de noviembre de 2009

Flora y Fauna En Mexico

Fauna
La diversidad de animales en los bosques templados es enorme. Esta variedad de climas y condiciones que da origen a distintos tipos de vegetación, permite también la existencia de muchas formas de vida animal. De hecho, en los bosques templados existe la mayor diversidad de animales del país.
Empezando por los grandes mamíferos, destaca el oso negro que se distribuye en los bosques y zonas semiáridas del norte del país. En algún momento llegaron a haber osos grizzli en México, los cuales fueron cazados hasta su extinción. Una especie que está a punto de desaparecer a causa del hombre es el lobo mexicano. Este bello animal que antes era abundante, fue cazado indiscriminadamente por ganaderos que lo vieron como una amenaza para el ganado. Este hecho nos ha privado de este bello ser que actualmente lucha por no desaparecer para siempre.
Una especie digna de mencionarse es el conejo de las montañas o zacatuche, el cual vive en los zacatonales de vegetación sub-alpina de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Este pequeño roedor es único en el mundo y está seriamente amenazado por la pérdida de su hábitat y la cacería ilegal, así como por la depredación de gatos y perros que se han acostumbrado a vivir como animales salvajes en nuestros bosques.

Flora

La flora de los bosques templados es rica y variada. A pesar de que en ciertas regiones los bosques pueden parecer aburridos por estar compuestos únicamente por pinos, encinos u oyameles, la compleja topografía de México ha permitido el desarrollo de muchas comunidades vegetales distintas, catalogadas como parte de los bosques templados.
Los bosques de pino y encino albergan un número mayor de especies que cualquier otra zona ecológica del país. Se estima que existen aproximadamente 7,000 especies diferentes de plantas en estos bosques, lo cual es mucho mayor que las que viven en las selvas húmedas tropicales (aproximadamente 5,000). Estas 7,000 especies representan un 24% de todas las especies de plantas de México.

En general, los bosques de coníferas (pino y oyamel principalmente) son bosques siempre verdes y resistentes a heladas, a largos períodos de sequía, a incendios forestales así como al pastoreo y a cierto maltrato. Esto se debe a la gran capacidad de regeneración de este ecosistema y al rápido crecimiento de muchas especies, principalmente de pinos.
Cada especie cuenta con estrategias de supervivencia; como por ejemplo, el hecho de que las hojas de los pinos sean alargadas (mejor conocidas como agujas por su aspecto largo y delgado) permite que sobrevivan largos períodos sin agua sin que se sequen. Otra estrategia consiste en que cuando un insecto (plaga) ataca un árbol, éste produce grandes cantidades de resina (substancia pegajosa y viscosa) en la cual queda atrapado e inmovilizado el insecto evitando mayor daño. Por cierto gracias a estos insectos atrapados en la resina es que se ha podido estudiar la composición genética de los ancestros de éstos que existieron en la edad de los dinosaurios y han permitido descifrar grandes misterios de hace millones de años.
La acumulación de muchas capas de hojas y su descomposición son el origen de la famosa “tierra de hoja”, la cual es utilizada para enriquecer los suelos de jardines y cultivos. Otro tipo de bosque templado muy importante por su capacidad para captar agua del ambiente es el bosque nublado, en el cual viven los quetzales (ave en que los machos tienen una larguísima y bella cola) que se distribuyen principalmente a lo largo de la Sierra Madre Oriental y Sierra Madre de Chiapas.
Los pinos y los oyameles se pueden reconocer porque sus hojas tienen forma de agujas de color verde y de tamaño variable; algunas son cortas y rígidas mientras que otras son largas y cuelgan en racimos de las ramas. Cada especie de pino tiene agujas distintas.

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